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Cómo mantener la dieta y el ejercicio en vacaciones

Si durante el resto del año estamos acostumbrados a hacer ejercicio las vacaciones no tienen por qué ser diferentes, o bien podemos planteárnoslas como un descanso, siempre que cuidemos de nuestra alimentación. Para muchos las vacaciones son sinónimo de excesos en comida y bebida. Si a eso le sumamos un plan de descanso total donde solo estamos tumbados al sol en la playa, es fácil comprender por qué al regresar a casa tenemos varios kilos de más.
En este artículo te damos algunos consejos para que puedas mantener la dieta y el ejercicio en tus días de descanso veraniego.

Vacaciones, dieta y ejercicio: ¿van de la mano? Si te has pasado todo el año practicando deporte y comiendo sano: ¿por qué cambiar tus hábitos en vacaciones? Aunque pueda parecer ilógico, para mucha gente esto es lo habitual. También sucede en aquellos que en los 11 meses restantes no prestan atención a la dieta y son sedentarios. Cuando regresamos a nuestro hogar tras el merecido descanso de verano, no queremos pesarnos y huimos de la ropa ceñida al cuerpo. Lo importante es no ser extremista: ni obsesionarse por la figura en las vacaciones ni abandonarse a unos días repletos de excesos. Podemos disfrutar de la playa, la montaña o el campo sin demasiados cambios en el peso o en la silueta. Para ello debemos ser muy conscientes de lo que comemos, de las actividades que realizamos y de nuestros hábitos. Las vacaciones no deberían ser un cambio rotundo en nuestra rutina.

Tips para mantener la dieta y el ejercicio en vacaciones

Son muchos los beneficios de comer sano y practicar deporte como para olvidarnos de ellos en las vacaciones. Incluso no trabajar ni tener tantas obligaciones puede ser la excusa perfecta para preocuparnos por nuestra salud y nuestro bienestar. Presta atención a los siguientes tips para seguir con la dieta y el ejercicio durante el descanso veraniego:

1. Ten cuidado con el “todo incluido”:

Ese sistema tan popular donde se puede comer y beber sin pagar adicional puede ser el principal enemigo de tu salud. No obstante, también lo puedes aprovechar para cuidarte. Desayuna cereales, frutas y yogur de soja por ejemplo. Para el almuerzo y la cena opta por verduras o pescado y para la merienda elige frutas, batidos o infusiones.

2. Adapta tu rutina de ejercicios:

Aprovecha que no tienes que ir a la oficina para levantarte igualmente temprano y practicar deporte a primeras horas del día. Es el momento ideal, porque la temperatura aún no es agobiante y porque suele haber menos gente en la playa o el gimnasio del hotel. También puedes hacer ejercicios al atardecer después de relajarte frente al mar.

3. Hidrátate:

El agua es fundamental cuando hacemos ejercicio y llevamos una dieta saludable, y eso no debe desaparecer si estamos de vacaciones. Lleva una botella con agua en tu bolso y durante el día ingiere frutas o infusiones frías para evitar la deshidratación y eliminar las toxinas.

4. No pierdas las buenas costumbres:

Ir a un restaurante para la cena en vacaciones está perfecto, pero trata de que no sea una costumbre atiborrarte a comida. Si durante todo el año comes sano y bien no “arrojes por la borda” todo el esfuerzo. Trata de que las ingestas sean similares a las que haces en casa o el trabajo.

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